Historia de la Danza de Tijeras

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Escrito por: Chimango | Ingresado en: Danza de Tijeras, Links Amigas | Fecha ingreso 18-04-2009

DANZA DE LAS TIJERAS

INTRODUCCION
Después de la consolidación de la conquista española en el Perú, siglo XVI, muchos centros religiosos (huacas) fueron destruidos. Ante esto surge uno de los movimientos andinos mas importantes de nuestra historia llamado el Taki Onqoy (enfermedad de canto y baile). Su influencia abarco la región chanka en los hoy actuales departamentos de Ayacucho, Apurímac y Huancavelica.
Los sacerdotes andinos que dirigieron este movimiento aparecieron en las montañas, danzando y anunciando a sus hermanos que las huacas aun seguían vivas. De ese vasto movimiento de resistencia religiosa andina, la danza de las tijeras ha sobrevivido hasta nuestros días con una vitalidad admirable.
La danza de las Tijeras es la expresión andina tradicional del ritual por el cual el hombre que danza se presenta como el mediador de la madre tierra y de las montañas ante su pueblo, siendo también por esto considerado como uno de los gestores de la unidad comunitaria. La danza tiene sus orígenes en la antigua región chanca conformada en la actualidad por los departamentos de Ayacucho, Apurímac y Huancavelica al sur del país
Con la llegada de los españoles en el siglo XVI se impuso un sistema económico feudal y colonial que destruyo la estructura económica y social de reciprocidad en la que se basada el incanato. El nuevo sistema oriento toda la actividad productiva hacia la explotación minera causando grandes destrozos en los distintos pueblos que tenían en la agricultura su principal actividad.
Producida la derrota de las huestes incas que no pudieron organizar una resistencia armada efectiva contra los españoles, comenzó a surgir una resistencia en lo ideológico y religioso, su estrategia consistía en disfrazar a sus antiguos dioses dentro de los ritos y fiestas católicas. Paralelamente y con el fin de terminar de afianzar su dominio los españoles realizaron grandes campañas de extirpación de idolatrías con resultados de miles de muertos y cientos de huacas y centros religiosos incas destruidos.
LA ENFERMEDAD DEL CANTO Y BAILO
Uno de los más importantes movimientos de resistencia ideológica fue llamado Taki Onqoy. Este movimiento se inicio en Ayacucho encabezado por los sacerdotes andinos que partían a todos los rincones del país anunciando qué todas las huacas o centros de adoración, que habían sido destruidas por los españoles, aun seguían vivos y se habían unido para luchar, proclamando el cambio y el fin del sistema opresor. Cuentan que los sacerdotes llamados a predicar eran convidados con la energía del espíritu de los Apus (montañas sagradas) y la dulzura de la Pacha Mama (Madre Tierra) para que muestren que estaban vivos y que solo buscaban compresión y el retorno a la actividad agrícola que les permitió vivir en armonía con la naturaleza sin padecer hambre ni necesidades.
Los sacerdotes bailaban y transmitían el mensaje de la madre naturaleza, de sol, de la luna y mostraban todo lo que nos rodea en la tierra y el espacio entre la vida, a este baile le llamaron la enfermedad del canto y del baile. Pues según el pueblo los danzantes eran poseídos por las montañas y la madre tierra trasladando a sus hermanos la información sobre la Naturaleza, en la que se decía que la comunicación no se perderá y que l fuente de energía sigue viva.

Es importante resaltar que esta danza se enmarco con danzas de la época traídas por las españoles como la jota, la zarzuela, el minué, el fandango o contradanza. Así su vestimenta, como sus instrumentos: arpa, Violín, fueron de origen español. Sin embargo uno de los instrumentos que los danzantes utilizaban eran las Llajti Rumi o piedras lagas que, en ceremonias especiales al pie de una catarata o una laguna, eran templadas para obtener los sonidos del viento y del trueno. En la colonia incorporaron las tijeras porque era muy parecido a las piedras filudas que antes se usaban. Las dos hojas de las tijeras son manejadas por los danzantes hábilmente siguiendo el ritmo de la música arpa y violín.
Una de las hojas tiene un sonido grave y el ojo agudo, se dice que uno es hembra y el otro es macho. Para los instrumentos del arpa y del violín hacia un pago o despacho a la madre tierra para que su sonido se conecte con la esencia misma de la tierra
El sombrero o lojo representa el ala del cóndor.
El vestuario se liga a las presentaciones de la madre tierra y la naturaleza. El pantalón wara significa el silbido que hace el viento al mover entre las praderas o zia zau.
Los zapatos (cejos) son las representaciones de energía de la naturaleza, el yamkay o fuerza del trabajo que sirve para el encuentro del tupay .
El pañuelo del danzante se convierte en una espacio ritual portátil donde se guardara el cuya, el kintu un poco de la tierra del lugar donde se esta bailando.

Antes de iniciar la danza se pide permiso a las montañas sagradas del entorno que son los referentes del pueblo, a esto se le denomina amparacion. También se le pide permiso a madre tierra. Luego, de las cuatro esquinas de plaza principal del pueblo, se recoge un poquito de tierra conjuntamente con Kintu de coca ruda y un poquito de azúcar (para que la música se escuche dulce) son guardados una esquina del pañuelo del danzante para que cuando un músico o danzante durante su jornada de baile, que algunas veces puede durar 7 o 10 días, cayese enfermo se pueda curar comiendo un poco de tierra.
Algo muy importante para darle vitalidad al danzante son los baños de romero para recuperar las energías al inicio y la final de la danza.
El ritual de danza en si esta compuesto de la danza mayor o Atipanacuy y la danza menor. En la primera se da inicio a la competencia. Mediante el movimiento de los pies y el cuerpo se muestran las diferentes actividades del hombre de los andes y las manifestaciones de naturaleza, incluyendo en la música una gran variedad de tonadas acompañada de zapateos. En esta parte de la danza empiezan las diferentes  pruebas que debe pasar el danzante para demostrar que se encuentra como mediador entre la naturaleza y los hombres.
La danza menor normalmente es la danza que se baila en las madrugadas saludando al nuevo día. Es el encuentro con el munay (sentimiento), las tonadas que acompañan al danzante se vuelven melancólicas realizando una forma de catarsis del danzante, en este momento el hace un recuerdo de su vida y es muy común que llegan al llanto. En Huancavelica se baila la danza zapateos que es muy usada en las fiestas navideñas y la fiesta de la adoración de los reyes (6 de enero). Se baila acompañado de sonajas y con recitales de versos. En conjunto se dicen que existen 200 melodías y 300 pasos conocidos para la danza de las tijeras y de acuerdo al ciclo temporal andino entre los meses de mayo a septiembre se da la mayor cantidad de ejecuciones de esta danza, sobre todo en la fiesta de la cruz que era la fiesta de veneración a la naturaleza concluyendo en septiembre con la limpieza de acequias.